La ventana indiscreta

El autor nos invita a reflexionar sobre la importancia de valorar todas las cosas que tenemos dentro de nosotros mismos, en "nuestra casa", en vez de anhelar siempre lo que está al otro lado de la ventana. Eso es lo que le sucede a Fhara.
pastoral | 07 sep 2006
Figura asomada a la ventana (Salvador Dalí)
Fhara es una mujer afortunada. Alegre, previsora, destacada en sus estudios, en su carrera universitaria. Fhara es una madre de familia, mujer empresaria y trabajadora. Su familia, su esposo y sus hijos —sus pocas amistades— son, en apariencia, su prioridad personal. Incluso Fhara es esa mujer del siglo XXI que pretende estar en continua actualización. Metida en diplomaturas, licenciaturas, maestrías… todas ellas en bien de su persona. Según ella, es una gran entrevistadora, una excelente psicoterapeuta. Su error: la perfección. No aprovecha lo que tiene en casa. Ella, en el fondo, cuando está con su familia, piensa en los Burriandaga, y los Badjil, familias que idealiza con una relación interna sin discusión, ni altibajos, en donde se da la convivencia amorosa. Cuando está con sus amistades íntimas, Fhara piensa en aquéllas que están lejanas de su ciudad, en las que se fueron, y en las que dejó marchar, pues el tener que elegir nos lleva a múltiples renuncias. Tiene una agenda llena de actividades, conferencias, estudios, reuniones, que le hacen estar en una gran ventana mirando la vida asombrada y enganchada con todo lo que pasa, incapaz de darse la vuelta y ver que a su lado está lo que más busca: el amor de sus padres, de su esposo, de sus hijos y de sus amistades. Pero su vida tiene un punto de inflexión: una crisis le hace tocar fondo y despegar con fuerza. Desde entonces, Fhara ha pasado de la justificación racional a la sinceridad con los hechos; del vacío de su persona a darse cuenta de lo que hace; de la valoración de la independencia y la soledad, a un nuevo concepto de la autodependencia; de la amistad esclavizante, a la madura libertad. Desde que se alejó de la ventana sabe decir "no", aprovecha el tiempo para crecer con los suyos dando prioridad al presente. Hoy Fhara tiene más éxito que ayer. • La historia de Fhara es tu historia En la vida, nos pasa como a Fhara: miramos con ansia por la ventana, y no somos capaces de valorar lo que tenemos dentro, en nuestra persona, en nuestra casa. Es curioso cómo, sin querer, vamos proyectando actividades a diario y ni nos damos cuenta de las oportunidades que desperdiciamos. Nos pasamos las horas en la ventana del teléfono, de Internet, de cualquier medio de comunicación, y presumimos de nuestra independencia y nuestras ganas de estar en soledad, desechando, sin darnos cuenta, la oportunidad que tenemos de crecer con los que están a nuestro lado.        Fhara es un personaje ficticio, al que, tú, querido lector,        puedes poner tu nombre, y observar qué pasa contigo.        Probablemente, este sea el momento de alejarte de esa ventana        y aprovechar al máximo tu persona, tu familia, tus amigos…        Es importante empezar a realizar obras buenas invirtiendo        más tiempo en tu persona y en los que están a tu lado.        Darse la vuelta, mirar, tocar, abrazar        y valorar lo mucho que hay dentro de tu casa,        para desmitificar todo lo que pasa por la ventana.        La ventana indiscreta no deja de ser una buena defensa        para no querer crecer.        Ya sabes, date la vuelta y comienza a contactar,        a sentir tu presencia en el aquí y el ahora. Francisco Javier Acero, OAR Comunidad de Hospitales, México D.F.
Síguenos en facebook twitter youtube Español | Portugués | English Política de privacidad | Webmail

Agustinos Recoletos. Provincia de San Nicolás de Tolentino.

Paseo de la Habana, 167. 28036 - Madrid, España. Teléfono: 913 453 460. CIF: R-2800087-E. Inscrita en el Registro de Entidades Religiosas del Ministerio de Justicia, número 1398-a-SE/B. Desarrollado por Shunet para OAR Agustinos Recoletos. Provincia de San Nicolás de Tolentino. © 2018 - 2019.