La Palabra en la Eucaristía dominical: Domingo 19 del tiempo ordinario

1R 19,4-8: Con la fuerza de aquel alimento, caminó hasta el monte de Dios. Sal 33,2-3.4-5.6-7.8-9: Gustad y ved qué bueno es el Señor. Ef 4,30: Vivid en el amor como Cristo. Jn 6,41-51: Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo.
José Antonio Ciordia pastoral | 09 ago 2018

Podría uno imaginarse una escalera, de caracol, con más propiedad, y tras unos peldaños, encontrarse con un descansillo, que sirviera de remate a lo andado y de comienzo, al mismo tiempo, para otra andada hacia arriba. Algo así sucede con el evangelio de hoy, si nos decidimos a iniciar la consideración, a partir del último versillo de la lectura: “Y el pan que yo daré es mi carne para la vida del mundo”. Sentencia ésta de gran peso, que señala el paso de un nivel a otro en este hermoso discurso de Jesús.
Mirando hacia atrás, nos encontramos de frente con el tema y su desarrollo “Yo soy el pan bajado del cielo”, puesto el énfasis en “bajado del cielo”. Pues, si es “bajado del cielo”, es claro que la vitalidad que contiene este pan ha de ser “celeste”. Y, como “celeste”, divino, tanto por el origen, como también por la naturaleza y destino. En eso consiste el poder nutritivo de este Pan, dar la vida eterna; tema que aparecerá intermitentemente: “Y yo lo resucitaré en el último día”.
La referencia a tan alto origen, y destino también, nos lanza a la reflexión sobre la encarnación: Jesús es el Verbo Encarnado. Por una parte su gloria: comunión inefable con el Padre: “Nadie puede venir a mí si no lo atrae el Padre que me ha enviado”. Por otra, su condición humana: “¿No es éste el hijo de José …?” El escándalo de la Encarnación; poco a poco irá apareciendo el tema de la “muerte”, en estrecha conexión, como ya apareció ante, con la “elevación en la cruz”, presente ya en el versillo arriba citado: “El pan que yo le daré es mi carne para la vida del mundo”.
Por tanto, Jesús es el Pan de Vida en su condición de ser el Verbo Encarnado, en su realidad humana. Y humana en el gesto de dar la vida por el mundo. Lo cual nos lleva a contemplarlo en el misterio de su muerte y resurrección. Los sinópticos lo dirán así: “…Mi cuerpo entregado por vosotros …y mi sangre derramada para el perdón de los pecados…” Este es el gesto de Jesús que lo constituye el pan de la Vida. El texto, como descansillo, completa lo dicho y, a su vez, abre camino para la comprensión del don eucarístico de Jesús que desarrollarán los domingos que siguen.

La lectura primera termina su relato con una constatación muy en consonancia con la lectura del evangelio: “ …Y con la fuerza de aquel alimento caminó …” La Eucaristía como alimento para el camino. Viático lo llamaron los antiguos. Y conviene considerarlo así. ¿Cómo ir camino de Dios, sin Dios con nosotros? ¿Y cómo Dios con nosotros, si no palpamos su presencia a la altura humana? Ahí está Jesús, Dios hecho hombre.

La segunda lectura, aunque a primera vista dé la sensación de que camina por otros derroteros, no lo es tanto, si la meditamos con detención, especialmente a partir del último versillo: “ …Y vivid en el amor como Cristo os amó y se entregó por nosotros como oblación y víctima de suave olor”. La entrega de Jesús por nosotros – “Mi carne por la vida del mundo” -, viene sostenida aquí como base y motivo del amor fraterno, inserción en el amor que Dios nos tiene, manifestado en la entrega de Cristo por nosotros. No debemos, ni siquiera podemos, separar la comprensión y realización de nosotros mismos de la poderosa creatividad del amor que Dios nos manifiesta en Cristo Jesús Dios en su entrega por nosotros. Es nuestra vocación ser “Imitadores de Dios”. Romper esa relación es “Entristecer al Espíritu Santo”. En él llevamos ya desde ahora “la marca de la liberación final”. Gran responsabilidad la nuestra. Procuremos no desatenderla u olvidarla.

Síguenos en facebook twitter youtube Español | Portugués | English Política de privacidad | Webmail

Agustinos Recoletos. Provincia de San Nicolás de Tolentino.

Paseo de la Habana, 167. 28036 - Madrid, España. Teléfono: 913 453 460. CIF: R-2800087-E. Inscrita en el Registro de Entidades Religiosas del Ministerio de Justicia, número 1398-a-SE/B. Desarrollado por JustMónica para OAR Agustinos Recoletos. Provincia de San Nicolás de Tolentino. © 2018.