Miembros de la Familia Agustino-Recoleta celebran sus ejercicios espirituales agustinianos en Monachil (Granada)

Del 7 al 12 de abril, el convento y santuario de Nuestra Señora del Buen Consejo de los Agustinos Recoletos en Monachil acogió a 27 consagrados, agustinos recoletos y misioneras agustinas recoletas en la celebración de sus ejercicios espirituales en el marco del inicio de la Semana Santa.
noticias | 27 abr 2017
Casi una treintena de religiosos agustinos recoletos y misioneras agustinas recoletas de diversas procedencias celebraron del 7 al 12 de abril sus ejercicios espirituales en Monachil (Granada, España), dentro del marco general del inicio de la Semana Santa y desde la perspectiva de los Ejercicios Espirituales Agustinianos, que en este curso se centran en la lectura agustiniana del evangelio de San Juan para el encuentro con Jesucristo.

Ya en la noche del viernes 7 de abril iniciaban la experiencia de estos ejercicios agustinianos un total de 27 consagrados. Los recursos con los que contaron para vivir intensamente esta experiencia fueron el ambiente general de silencio, el rezo cuidado de la liturgia de las horas, los amplios tiempos dispuestos para la oración personal, el rezo del rosario, la celebración de la Eucaristía

También contaban con un paquete de publicaciones para enriquecer la reflexión personal, tales como los comentarios de san Agustín a los textos del evangelio de Juan en los que Jesús dice que es el camino, la verdad y la vida, el pan, la luz, el pastor y la puerta, la vid, la resurrección; y una lista de sugerencias para intensificar esta vivencia espiritual.


El itinerario

El primer día los ejercitantes diseñaron la experiencia que deseaban vivir en esos días: los objetivos a conseguir y los medios y recursos de que disponían. Se trataba especialmente de ver la experiencia de los ejercicios como un camino, un itinerario a recorrer para estar más en sintonía con las orientaciones del propio itinerario formativo agustino recoleto.

El punto de partida de ese itinerario era el señalado por aquellos griegos que en el evangelio de Juan le dijeron a Felipe: “Queremos ver a Jesús”. Para ello la reflexión tuvo en cuenta el diálogo de Jesús en la última cena, en la que ellos quieren también conocerle y conocer al Padre de Jesús, cuando le dicen: “Muéstranos al Padre”.

Fue el comienzo de un camino que pretendía ser progresivo, integral, carismático y compartido.


Primera etapa: Yo soy el pan de vida

En la primera etapa de ese itinerario los ejercitantes eligieron el discurso de Jesús sobre el pan de vida. El diálogo que tiene con los judíos es una invitación a dejar la historia anterior como algo superado y acoger la novedad que trae Jesucristo.

También a los participantes en los ejercicios se les invitaba a descubrir una historia precedente en la que había debilidades o ataduras para superar y transcender en el encuentro con Jesús, el pan de vida.


Segunda etapa: Yo soy la luz

En realidad las etapas se marcaban atendiendo a los diversos tiempos establecidos por Ignacio de Loyola en sus ejercicios espirituales. La segunda etapa era la de la elección de Jesucristo, a imitación del ciego que fue curado y le pregunta: “¿quién es para que crea en él?”.

Siempre, en los ejercicios, es punto clave saber elegir entre las opciones de vida, la forma de vivirlas, así como conocer personas a las que imitar y seguir.


Tercera etapa: Yo soy el buen pastor

Después de haberle elegido y seguir a Jesús, el creyente que hace los ejercicios se ve necesitado de ser acompañado, guiado. A esto se dedicó la tercera parte de los ejercicios: escuchar la voz, ir con él a los pastos…

Para dejarse guiar y al mismo tiempo ser para otros portavoz o servidor de Jesús que guía es necesario compartir. En ese día de los ejercicios los participantes, distribuidos por grupos, se enriquecieron mutuamente a partir del eco que iba dejando en cada uno la palabra de Dios escuchada y leída, o a partir del diálogo en la oración con Jesucristo.


Cuarta etapa: Yo soy la resurrección

La primera meta del camino recorrido era, para Jesús, Jerusalén. Jerusalén es la ciudad de la muerte en cruz y de la resurrección. A partir de la declaración de Jesús en el evangelio, que se define a sí mismo como la resurrección y la vida, giraron las reflexiones.

Jesús revive de la muerte a su amigo Lázaro y al mismo tiempo le envuelve la amenaza de la muerte; y es consciente de ello. Es el tiempo de reflexionar sobre la entrega radical.

El día fue también el de la contemplación y adoración de la cruz y la celebración de la liturgia penitencial.


Quinta etapa: Yo soy la vid verdadera

Era necesario redescubrir que, para el creyente, es verdad de fe que no puede caminar, crecer, imitar a Jesús, entregarse sin la savia del mismo Jesús, sin su espíritu. Es el tiempo de dar el protagonismo al mismo Dios, al mismo Señor Jesucristo que con su Espíritu es el que transforma, hace vivir.

Uno de los participantes en los ejercicios guio en ese día el taller de oración agustiniana.


Vida cotidiana y conclusión

Un momento fundamental de cada día era la eucaristía, encuentro con Dios y de comunión. Se sintieron también las oraciones de quienes desde otras comunidades de agustinos recoletos y agustinas recoletas contemplativas los tenían presentes en su oración.

La eucaristía del domingo de Ramos tuvo un relieve especial y asistieron a ella los fieles que habitualmente acuden a las celebraciones del convento de Monachil. Y hubo tiempo también para la lectura de biografías de agustinos recoletos ilustres.

La comunidad del convento, además de acoger a los participantes, les acompañaron también en los momentos de oración y ayudaron al mejor ambiente de recogimiento, silencio y paz.
Síguenos en facebook twitter youtube Español | Portugués | English Política de privacidad | Webmail

Agustinos Recoletos. Provincia de San Nicolás de Tolentino.

Paseo de la Habana, 167. 28036 - Madrid, España. Teléfono: 913 453 460. CIF: R-2800087-E. Inscrita en el Registro de Entidades Religiosas del Ministerio de Justicia, número 1398-a-SE/B. Desarrollado por JustMónica para OAR Agustinos Recoletos. Provincia de San Nicolás de Tolentino. © 2018.