Desde hace medio siglo, miles de familias aragonesas forman parte de una comunidad educativa y evangelizadora, viva y en constante adaptación, fiel a su ideario educativo y comprometida con la sociedad local y con la construcción de un mundo solidario y justo.
La conmemoración de este 50 aniversario no es tan solo una mirada agradecida al pasado, sino también un punto de partida para afrontar con esperanza los retos del futuro.
Las bodas de oro comenzaron el 7 de noviembre de 2025 con un acto sencillo y simbólico: alumnos y profesores se reunieron en el patio para formar un gran “50” y cantar el Cumpleaños feliz, acto cargado de emoción y de sentido de pertenencia.
Tres semanas después el colegio acogió a religiosos recoletos y profesores que habían formado parte de su historia. Hubo una Eucaristía y un homenaje en el salón de actos repleto de recuerdos, testimonios y reencuentros. La jornada acabó con una cena fraterna en expresión de gratitud, cariño y agradecimiento.
El Colegio Romareda es consciente de esta responsabilidad heredada. En constante transformación, como la sociedad, su ideal y su ideario son los mismos desde sus orígenes: calidad, fidelidad al carisma agustino recoleto, que cada alumno se convierta en una persona íntegra, crítica, solidaria, empática, comprometida y abierta al mundo.
Este medio siglo no se mide en edificios, premios o cifras, sino en observar estas miles de vidas formadas y acompañadas, constructoras responsables de la sociedad. Y en el horizonte se perfilan dos grandes retos para continuar la labor:
- Gestión: lograr un modelo estable, participativo y corresponsable, en el que religiosos y laicos, dentro de la Red EDUCAR, se coordinen desde el trabajo en equipo, el diálogo, la confianza y la visión y misión compartidas.
- Identidad y evangelización: ante la secularización y un marco social y normativo que relega la fe a un papel secundario, trasmitir la fe es un desafío complejo, pero irrenunciable. Deben encontrarse caminos creativos y audaces para anunciar el Evangelio en y desde la enseñanza.
Con gratitud por el camino recorrido y con confianza en el futuro, el Colegio Romareda afronta los próximos años fiel a su historia, con agradecimiento cuantos han hecho esta historia realidad, convencido de que el mejor homenaje es seguir educando con pasión, responsabilidad y esperanza.



