50 aniversario del Colegio Romareda de los Agustinos Recoletos en Zaragoza, Aragón, España. 2025.

El Colegio Romareda de los Agustinos Recoletos en Zaragoza (España) celebró el pasado 7 de noviembre con toda su comunidad escolar los 50 años de presencia educativa en la capital aragonesa.

Los alumnos de mayor edad del Colegio Romareda de los Agustinos Recoletos en Zaragoza, la capital de Aragón, España, formaron en el patio un enorme “50” visible desde las alturas con todos sus compañeros en el patio, el millar largo (1.088 en este curso 2025-2026) que cada día acuden a sus aulas para que, al tiempo que crecen sus cuerpos, lo hagan sus conocimientos, así como las herramientas para una vida más plena, de sentido, responsable y socialmente justa.

Una enorme tarta también era bien visible en el patio. Los encargados de soplar las velas fueron Jimena, la alumna de más edad, y Alba, la más joven, acompañados del profesor con más años a sus espaldas, Pedro, y Celia, que es la más joven del cuerpo lectivo, compuesto por 75 profesores, cuatro de ellos religiosos agustinos recoletos.

Ariana, la profesora de música, dirigió el canto del Cumpleaños feliz, justo antes de repartir la tarta entre todos. Repartir, verbo que conduce a la solidaridad y a la amistad, términos contrarios al individualismo y el egoísmo, valores y contravalores sobre los que también se conciencia desde hace 50 años en el Romareda.

Uno de los alumnos ha vivido esta celebración así:

“Para mí, celebrar los 50 años del ‘cole’ es algo muy especial. Aquí estudiaron mis padres y ahora estoy yo, y también mi hermano pequeño. El Colegio Romareda es parte de mi familia, literalmente. Es bonito pensar que, aunque en momentos diferentes, compartimos tantos recuerdos, caminamos por los mismos pasillos, sentimos lo mismo por nuestros ‘profes’… Y todo eso hace que este lugar tenga aún más valor para mí.

Pero además de estos 50 años y de lo que representa para mi familia el Romareda, lo que más valoro son mis amigos. Los hice aquí y sé que los voy a tener para toda la vida. Compartimos mucho más que las clases: también las risas, los retos, tantas actividades, las Juventudes Agustino-Recoletas, tantos momentos que nos van marcando.

Y sé que, al igual que mis padres aún recuerdan a sus compañeros con cariño, yo también voy a llevar siempre conmigo a los amigos que estoy haciendo ahora.

Este aniversario me hace sentir orgulloso de estar en un colegio con tanta historia, donde creo que lo importante no es solo aprender cosas, sino crecer como persona, con los demás, en comunidad. Y eso se valora mucho”.

Un antiguo alumno que es hoy profesor y padre de alumnos actuales, señala:

“Como antiguo alumno, al mirar atrás surgen innumerables recuerdos: los compañeros y los amigos, las clases, los recreos, el deporte, para unos el Grupo Juvenil y para otros los Scouts, los valores que aprendí aquí y que continúan siendo importantes en mi vida… El Colegio Romareda no solo me enseñó conocimientos académicos; junto con mi familia, me ayudó a formarme como persona.

Como padre, es una alegría enorme ver que nuestros hijos caminan por los mismos pasillos y clases y guiados por los mismos valores que nos formaron, pero en un colegio que evoluciona para formar personas del siglo XXI. Saber que crecen en un entorno donde se educa desde el corazón, con cercanía, con fe, con exigencia, pero a la vez con cariño, da una tranquilidad inmensa.

Y como profesor, valoro especialmente el hecho de enseñar en el mismo lugar donde estudié, de compartir la misión educativa con compañeros que una vez fueron mis maestros y ahora son colegas (algunos ya se jubilaron), y acompañar a esas nuevas generaciones que algún día, ojalá, recuerden el Colegio Romareda con el mismo cariño que yo y puedan celebrar el centenario con la misma ilusión que celebramos este medio siglo”.