Tacconi, Costantini y Zanin, tres figuras de relieve en la historia de la misión en Shangqiu. Agustinos Recoletos en China. 1924-2024.

Tres nombres, tres obispos italianos que dejaron una huella en la historia de la misión en Kweiteh (Shangqiu), Henan, China, realizada por los Agustinos Recoletos desde 1924 hasta el presente.

Monseñor Tacconi fue quien ofreció a los recoletos un territorio para establecer su misión, mientras que monseñor Costantini y monseñor Zanin desempeñaron papeles destacados como delegados apostólicos del Papa en el país.

José Tacconni

La historia comienza con monseñor José Tacconi, vicario apostólico de Kaifeng, quien en 1924 ofreció generosamente una parte de su territorio a los Agus􏰀nos Recoletos. Esta valiosa concesión permitió a los Recoletos establecer un centro misional en Kweiteh y comenzar su labor evangelizadora en la región. Monseñor Tacconi, consciente de la falta de misioneros y recursos propios, vio en los Recoletos una oportunidad para impulsar la misión en aquel territorio.

Durante su participación en el primer Concilio Plenario Chino en Shanghái, monseñor Tacconi recibió rumores de que los Agustinos Recoletos solo estaban interesados en obtener una misión en China para justificar su presencia en Shanghái. Esto hizo que mantuviera alguna actitud de recelo frente a los Recoletos y quisiera hacerles sentir su autoridad mientras los Recoletos no fueran una misión independiente, sino sometida a su guía pastoral.

El padre Francisco Javier Ochoa, en particular, tuvo varios disgustos e inconvenientes debido a lo que él consideraba falta de franqueza de monseñor Tacconi en su comunicación. A pesar de recibirlo cordialmente en persona, monseñor Tacconi no respondía adecuadamente a las cartas y ocultaba información importante, lo que dificultaba la comunicación. A pesar de reconocer la autoridad de Tacconi, el padre Ochoa consideraba que este carecía de un plan claro para ellos, lo que generaba incertidumbre.

La tensión aumentó cuando, por obediencia al prior provincial Bernabé Pena, los Recoletos abandonaron temporalmente la misión en 1927 debido a una amenaza inminente. A pesar de los desafíos, el padre Ochoa informó a Tacconi sobre la decisión del provincial y su disposición a cumplirla. Tacconi sugirió que no veía un gran peligro y aconsejó que se quedaran, pero el padre Ochoa respondió que debían acatar las órdenes del prior provincial y abandonar la misión. Estas tensiones se resolvieron una vez que la misión se convirtió en una entidad independiente.

Celso Costantini

Celso Costantini, el primer delegado apostólico en China, nombrado por el papa Pío XI en 1922, desempeñó un papel fundamental en la renovación de las misiones católicas en el país. Su plan de acción incluía la descolonización religiosa, la indigenización de la Iglesia, la adaptación misionera, la renovación de los métodos apostólicos, la unidad eclesial y el Concilio Plenario Chino. Su labor fue fundamental para el crecimiento y la influencia de la Iglesia Católica en China durante aquel período. Su enfoque en la indigenización y la adaptación permitió que la fe católica se arraigara y floreciera en la cultura china. Colaboró en la fundación del colegio Fu Jen, seleccionó a seis candidatos chinos para ser obispos y creó varios seminarios mayores regionales. Además, su liderazgo fue crucial para promover la unidad y la colaboración entre las diferentes comunidades y misioneros en China. En 1927 fundó los Discípulos del Señor, una Congregación dedicada a la evangelización.

Fue monseñor Costantini quien informó a la Santa Sede sobre la oferta de monseñor Tacconi a los Recoletos y quien recomendó que se aprobara su concesión. Aunque inicialmente reprochó a los Recoletos haber abandonado temporalmente la misión en 1927 por mandato del prior provincial, reconoció más tarde el valor de la obediencia de nuestros frailes y su regreso heroico. En 1928, consideró que la misión estaba madura para ser elevada a Prefectura Apostólica, dadas su organización y el número de cristianos.

En 1933, dejó China y se unió a la Curia Romana, donde desempeñó cargos importantes. Murió en Roma en 1958. Su causa de canonización comenzó en 2016 bajo el papa Francisco.

Mario Zanin

Mario Zanin sucedió a Costantini como delegado apostólico en China en 1934. Durante su mandato, presenció el renacimiento de la Iglesia Católica en el país, a pesar de la ocupación japonesa y la guerra civil. Visitó nuestra Prefectura de Kweiteh y destacó el fervor de los misioneros y el progreso de la comunidad. Recomendó elevar la Prefectura a Vicariato en 1937, reconociendo el mérito de los misioneros y animándolos a seguir trabajando por el bien de la Iglesia y de China.

Como curiosidad, monseñor Ochoa mantuvo una muy buena relación con Zanin y lo agasajaba con detalles de amistad y generosidad, algunas valiosas de manera anónima, como un crucifijo, ropas y objetos litúrgicos, y otras más humildes de manera abierta, como cajas de tomates embotados preparadas por el Hno. Eusebio, cosa que monseñor Zanin agradecía cortésmente a los Recoletos por aquellos prácticos detalles de amistad y generosidad.