Del 10 al 15 de noviembre, las instalaciones de Estudo 5 de Manaos, capital de Amazonas (Brasil) acogieron a los 800 participantes de este congreso, entre ellos 43 obispos, dos de ellos agustinos recoletos, bajo el tema: “¡Id! De la Iglesia local a los confines del mundo”.

La capital de la Amazonia, Manaos, ha acogido la celebración del V Congreso Misionero Nacional de Brasil, con 800 representantes de todas las Diócesis y Prelaturas del país, 43 de ellos obispos. Bajo el lema evangélico “Corazones ardientes, pies en camino” (cf. Lc 24,13-35), el Congreso ha debatido temas transversales como son la Misión “ad/inter gentes” y el papel de la Iglesia local en el avance de la evangelización global.

“¡Id! De la Iglesia local a los confines del mundo” ha sido el tema principal del Congreso, que ha tenido una duración de cinco días. Varios miembros de la Familia Agustino-Recoleta, de la Prelatura de Lábrea y de la Parroquia de Santa Rita de Manaos han participado en este evento eclesial.

De la Prelatura de Lábrea, con el obispo agustino recoleto Santiago Sánchez a la cabeza, estuvieron Marcelo Viana, representante de la Infancia Misionera y Sara Fontenelle, asesora del Instituto de Desarrollo de la Amazonia (IDAM), que trabaja en Foz de Tapauá (Tapauá, Amazonas).

También estaba presente el obispo agustino recoleto Jesús María López Mauleón, de la Prelatura de Xingú-Tucumã. Y en las sesiones matutinas participaron como invitados el delegado de la Provincia de San Nicolás de Tolentino de los Agustinos Recoletos en Brasil, Juan Cruz Vicario, y el agustino recoleto Francisco Ivanderlei Ribeiro, de la comunidad de Manaos.

Precisamente la Parroquia de Santa Rita de Manaos acogió a una veintena de los congresistas, que quedaron repartidos por los hogares de los parroquianos durante su estancia en Manaos. Para ellos la Parroquia preparó una velada cultural con comidas típicas y elementos de la cultura amazonense, que agradecieron y disfrutaron.

Tras la acogida del día 10, el 11 de noviembre se abordó el tema de la escucha y formación misionera. Por la noche, los obispos participantes en el Congreso se repartieron por distintas Parroquias de Manaos para pronunciar diversas catequesis.

El día 12, además de las conferencias de la mañana, se celebró una Romería de los Mártires de la Amazonia, en la que tuvo un especial protagonismo la misionera agustina recoleta Cleusa Coelho, asesinada por su defensa de la causa indígena en Lábrea el año 1985.

El día 13 la Infancia Misionera de Lábrea presentó un vídeo del trabajo que lleva a cabo con los niños y niñas del lugar. Fue una ocasión propicia para percibir las grandes dificultades de la tarea misionera en las zonas rurales de la Amazonia, las más alejadas; pero también fue un ejemplo de cómo con no muchos recursos puede desarrollarse una tarea evangelizadora de calidad.

Los dos últimos días se habló sobre el anuncio del evangelio, la animación misionera, la evaluación del Congreso, la presentación de las conclusiones de los grupos de trabajo temáticos y la aprobación de la siguiente carta compromiso que publicamos en su integridad, antes de la clausura presidida por el cardenal de Manaos, Leonardo Steiner y una comida comunitaria.


A los misioneros de las Iglesias locales

Nos reunimos en Manaos del 10 al 15 de noviembre de 2023, procedentes de todas las regiones de Brasil, para celebrar el V Congreso Nacional Misionero. La grave sequía que afectó a la Amazonia en estos tiempos de cambio climático no impidió que se desbordase el entusiasmo, generosidad y compromiso de su Iglesia, que nos acogió en sus hogares, con todas las flores y todos los sabores de sus familias.

Por Jesús y su Evangelio estuvimos presentes en el Congreso, expresando el ardor y el testimonio misionero de la Iglesia en Brasil, como delegados de nuestras Iglesias locales, para fomentar nuevos impulsos, nuevas luces y nuevas motivaciones en el camino misionero hacia más allá de cualquier frontera. Nuestra asamblea estuvo compuesta por más de 800 personas: 40 obispos, 150 consagradas y consagrados, 110 sacerdotes, 10 diáconos, 30 seminaristas, 300 laicos y laicas, representantes de los pueblos originarios y 200 voluntarios de los equipos de Manaos.

Nos reunimos para reflexionar sobre el tema: “¡Id! De la Iglesia local a los confines del mundo”, con el lema: “Corazones ardientes, pies en camino”. El Papa Francisco, en el mensaje que nos envió, se mostró contento con la elección de este lema y nos invitó a responder con alegría al Evangelio recibido: “El encanto de la Buena Nueva que os ha llegado no debe dejaros complacientes en una Iglesia encerrada en sí misma y asustada, sino empujaros con la fuerza del Espíritu Santo a ir más allá de toda frontera”.

La misión es el paradigma, el eje que sostiene y nutre a toda la Iglesia. Una misión basada en el diálogo recíproco que permite incluir al desconocido, a los de la periferia, entrar en las casas de los pobres, escuchar sus gritos, sin prejuicios, críticas, soberbias o rechazos, desde la lógica de Dios, tan diferente. Una misión que incluye a todos y que crea espacios de escucha y comunión.

Una Iglesia sinodal en misión hasta los confines del mundo, que cruza fronteras y vive la ministerialidad y la corresponsabilidad, supera el clericalismo. Una Iglesia samaritana se encarna en el amor por quienes viven en las periferias geográficas y existenciales. Una Iglesia para todos. Una Iglesia encarnada, no colonial, no de conquista, sino guiada por una misión de encuentro y sin miedo a lo diferente.

Conscientes de nuestra misión evangelizadora, después de días de escucha y diálogo, reconocemos la fuerza misionera de la Iglesia de Brasil caracterizada por numerosas iniciativas desarrolladas en todo el territorio. Reafirmamos la vigencia y actualidad del Programa Misionero Nacional (PMN), cuyo proceso de construcción se inició en el IV Congreso Nacional Misionero de Recife (2017).

Desde la Iglesia de Manaos, indicamos algunas pistas para ampliar y dinamizar las cuatro prioridades del Programa Misionero Nacional, a saber:

  • Formación Misionera: se desarrollan itinerarios de formación permanente y de procedimiento que tienen como premisa la interculturalidad; los gritos de la realidad; cuidar la Casa Común; formación integral, inclusiva, accesible, no colonialista y ecosistémica; espiritualidad misionera; sinodalidad. Se crean estrategias formativas para todos los sujetos eclesiales, especialmente los laicos, seminaristas y clérigos. Se fomenta la formación encaminada a comprender los Consejos Misioneros en sus distintos niveles. Acciones como fortalecer o crear escuelas misioneras diocesanas; cursos de misionología (postgrados lato y estricto sensu); formación mediante la educación a distancia; creación de nuevos materiales misioneros con idiomas locales; semana vocacional misionera.
  • Animación Misionera: pretende despertar una espiritualidad misionera para que toda vida se convierta en misión. Es una acción pastoral para fortalecer y dinamizar todas las fuerzas misioneras. En este sentido, es fundamental implementar, organizar y desarrollar Consejos Misioneros de ámbito regional, diocesano y parroquial, con el fin de contribuir a los planes pastorales de las Iglesias locales. Se destaca la necesidad de promover caminos sinodales para que las Obras Misionales Pontificias realicen su servicio a las Iglesias locales en el despertar de la conciencia ad gentes. La Campaña Misionera, como precioso instrumento de animación misionera, debe ser conocida y promovida en todas las Diócesis.
  • Misión Ad Gentes: se reafirma el imperativo del compromiso de la Iglesia local con la misión universal de la Iglesia, para la consolidación de una cultura misionera impregnada del espíritu de cooperación más allá de las fronteras hasta los confines del mundo. Indica la necesidad de desarrollar estrategias encaminadas a la sostenibilidad de la misión ad gentes; acompañar la salida y el regreso de los misioneros; rearticular los proyectos de Iglesias Hermanas. Podemos ver la urgencia de estructuras que alienten y asuman los compromisos inherentes al envío de misioneros laicos. Se recomienda el Centro Cultural Misionero como referente para la formación misionera ad gentes.
  • Compromiso profético-social: en profundo alineamiento con la Doctrina Social de la Iglesia, la actividad misionera se desarrolla teniendo en cuenta las complejas y múltiples vulnerabilidades presentes en nuestras realidades. La actividad misionera promueve y defiende la vida en el planeta, los derechos humanos, el diálogo interreligioso e intercultural, la lucha contra todas las formas de racismo, con énfasis en los temas de migración, pueblos indígenas, comunidades tradicionales e igualdad de género. Para dejarnos interpelar por diferentes circunstancias, reafirmamos nuestro compromiso con la niñez, la adolescencia y la juventud. De manera profética, enfatizamos la necesidad de la participación de los cristianos laicos en los diferentes espacios sociales y políticos, como estrategia que contribuya a la construcción de una sociedad justa y fraterna guiada por los valores del Reino.

Queremos, como los discípulos de Emaús, seguir tejiendo caminos de búsqueda, escucha y transformación para que el Resucitado pueda abrir nuestros ojos, convertir nuestro corazón e impulsarnos hacia la misión permanente. Nos inspiramos a reconocerlo en la vida cotidiana de las personas, en su sabiduría, sus culturas, sus ritos, sus territorios y sus historias.

Pedimos la fuerza del Espíritu para salir al encuentro de los pobres y de los demás, inspirados por el don de la vida de los mártires, sirviendo al Reino de Dios con un corazón sin fronteras y con los pies en el camino. Que María, Madre de la Amazonia, nos acompañe en nuestro camino misionero desde las Iglesias locales hasta los confines del mundo.

Manaos, Amazonas, Brasil, 15 de noviembre de 2023.