El 27 de agosto de 2009 se inauguraba oficialmente el Hogar Santa Mónica de los Agustinos Recoletos en Fortaleza (Ceará, Brasil), un proyecto destinado a la lucha contra la explotación, abuso, abandono y cualquier tipo de atropello en los derechos de niñas y adolescentes. Hacemos balance de 10 años y agradecemos los apoyos y felicitaciones recibidos.

El Hogar Santa Mónica se inauguró el día de santa Mónica del 2009 con una pequeña casa, y hoy constituye un amplio espacio apropiado para que una treintena de niñas y adolescentes puedan residir cómodamente en el lugar, divididas en casas concebidas con estructura de hogares por edades, después de enviadas por las autoridades competentes porque en su ambiente familiar o natural sus derechos fueron ya gravemente conculcados.

No había ni hay otro lugar igual en la ciudad de Fortaleza, público o privado, una urbe de más de dos millones y medio de habitantes, centro de turismo de playa, con unas condiciones sociales de presencia del crimen organizado, violencia y pobreza generalizada que vienen a empeorar la situación de explotación, indefensión y vulnerabilidad de muchas menores.

Hace diez años Fortaleza era la segunda ciudad con más casos de explotación sexual de menores en Brasil. Actualmente es la tercera, con un número todavía inaceptable de menores envueltas en esta difícil problemática personal, familiar y social.

El proyecto en estos diez años ha alcanzado un alto grado de desarrollo y complejidad; primero por el mismo Hogar, con todo lo que significa en cuanto a ofrecer el mejor servicio y los mejores profesionales para el desarrollo integral de las niñas y adolescentes que viven ahí: educación formal y de apoyo, salud física, salud afectiva y mental, alimentación, higiene, convivencia…

Pero también se han llevado a cabo acciones adyacentes con las familias, atención previa al ingreso y posterior a la reinserción en la sociedad, acompañamiento posterior a la mayoría de edad, identificación de casos posibles, elaboración de informes de asistencia social para organismos civiles, legales o administrativos…

Paralelamente en estos diez años se han llevado a cabo acciones de prevención, de formación y de apoyo en comunidades y barrios especialmente castigados por la pobreza, la violencia machista o el ataque a los derechos de la infancia.

Es un trabajo que se ha llevado a cabo en Red; primero, con las otras entidades sociales y evangelizadoras presentes en el Condominio Espiritual Uirapurú (CEU), que gozan de un apoyo mutuo y continuado; después, con otros actores de la Red de Atención a la Infancia y la Adolescencia de Fortaleza y del estado de Ceará; y no solo mediante la colaboración con el tercer sector, sino también con el ámbito institucional y público: Consejos Tutelares de la Infancia; Ayuntamientos; Juzgados de Infancia y Juzgados de Trabajo; Servicios Sociales; Fiscalía; Policía; agencias oficiales de adopción…

Algunos de los datos que ayudan a entender en su magnitud estos diez años de trabajo son:

  • 142 niñas y adolescentes han residido en el Hogar Santa Mónica en algún momento durante estos 10 años; hubo desde casos de pocos días (con un pequeño número también de de asistencia voluntaria e incluso de huída) y otros de larga estancia (más de dos años o incluso una vez completada la mayoría de edad).
  • 54% sufrieron abuso sexual; 38% explotación sexual; y el 8% restante otro tipo de violación de sus derechos fundamentales (negligencia, abandono, situación de calle).
  • 60 (42%) pudieron reinsertarse con sus familias de origen una vez que pasó la situación de riesgo y consiguieron superar las consecuencias de los sufrimientos de que fueron víctimas.
  • Se completaron un total de 1.236 procedimientos médicos de media/alta gravedad.
  • Hubo 184 acciones de formación profesional para asegurar un futuro libre e independiente de las menores a la hora de hacer la reinserción social.
  • Hubo 42 acciones directas de contratos de trabajo e inserción laboral.
  • En el área de Psicología se llevaron a cabo 13.171 consultas.
  • En el área de Asistencia Social se llevaron a cabo 11.682 procedimientos.
  • Hubo 1.532 visitas domiciliares.
  • Hubo 7.952 aulas y acciones de estudio guiado, personales o grupales.
  • Hubo 2.580 acciones de cultura, ocio sano, deporte, expansión artística personal.

El décimo aniversario ha sido un momento de alegría, reconocimientos y apoyo social para el Hogar. Queda mucho trabajo por hacer a favor de estas víctimas tan vulnerables. Pero el camino que se ha iniciado no tiene vuelta atrás y ha significado un revulsivo para que muchos más actores sociales se unan a esta lucha por hacer realidad los derechos humanos, educativos, sociales, sexuales y reproductivos de las niñas y adolescentes de Fortaleza.

También ha significado un revulsivo para la Familia Agustino-Recoleta; es uno de sus ministerios más queridos, ha significado una nueva misión en un lugar de misión, y ha permitido que centenares de voluntarios y miembros de organizaciones de apoyo en parroquias, colegios, asociaciones y ministerios diversos en varios países colaborasen de un modo u otro, participasen en mercadillos solidarios, organizasen carreras solidarias, todo tipo de actos para mejorar la atención a estas niñas. Niñas que han rejuvenecido a la Familia Agustino-Recoleta y mejorado su compromiso con la evangelización y la sociedad.

En Brasil, con motivo de los diez años de existencia, un diputado nacional del Congreso de Brasil, Célio Studart (Partido Verde de Ceará, abogado, nacido en 1987), ha elevado una proposición de reconocimiento al Hogar Santa Mónica de Fortaleza a la Cámara de Diputados en Brasilia.

Tanto el periódico local Diario del Nordeste como la cadena de televisión TV Jangadeiro/SBT han recordado el aniversario del proyecto socio-educativo de los Agustinos Recoletos en sus publicaciones y programaciones.