La FAE clausuró los tres años jubilares agustinianos con un Congreso sobre la Gran Unión que dio nacimiento a la Orden de San Agustín. Te ofrecemos el vídeo de la homilía del prior general OSA en la solemne acción de gracias en Santa Rita.

Las familias agustinianas (Agustinos, Agustinos Recoletos, Agustinas Contemplativas, Agustinas Misioneras y Misioneras Agustinas Recoletas) han celebrado en los últimos años el 1650 aniversario del nacimiento de San Agustín (2004); el 450 aniversario de la muerte de Santo Tomás de Villanueva y el VII Centenario de la muerte de San Nicolás de Tolentino (2005); y ahora, en el 2006, han celebrado el 750 aniversario de la Gran Unión de los cinco grupos ermitaños que recibieron la regla de san Agustín como norma de vida y formaron la Orden de San Agustín.

Con motivo de la celebración de tan importante evento la Federación Agustiniana Española (FAE) organizó, los días 25 y 26 de noviembre en el Colegio Mayor San Agustín de Madrid, perteneciente a la provincia agustiniana de Castilla, un encuentro de la familia agustiniana que sirvió de clausura del último año jubilar agustiniano.

Las directrices marcadas en la convocatoria de los años jubilares por los priores generales de loa Agustinos y Agustinos Recoletos, Robert Prevost y Javier Guerra, respectivamente, era «recordar, celebrar y creer” juntos para que desde la luz de Cristo y del patrimonio común a las diversas familias todos los acontecimientos diarios de su peregrinar se encuadraran en una fe viva. Con esta espiritualidad gozosa vivieron los religiosos y religiosas el encuentro.

El objetivo propuesto de este encuentro de la familia agustiniana era doble: Conocer y reflexionar sobre el hecho histórico de la Gran Unión y su influencia en la vida espiritual de la Orden. Y, en segundo lugar, conocer el fruto de la semilla agustiniana que, en forma de familias, ha germinado en la historia.

Los asistentes al congreso fueron unos 200 religiosos y religiosas de todas las familias agustinianas. Entre ellos destacan el prior general de los agustinos, Robert Prevost, las prioras generales de las Agustinas Misioneras y Misioneras Agustinas Recoletas y seis priores provinciales pertenecientes a la Orden de San Agustín y a los Agustinos Recoletos.

La mañana de la primera jornada estuvo dedicada a la Gran Unión. Carlos Alonso, religioso agustino, abrió la serie de conferencias exponiendo paso a paso el proceso histórico a partir de las Bulas pontificias y los documentos oficiales hasta la fundación de la Orden por la Iglesia.

La segunda conferencia corrió a cargo de Luis Marín, religioso agustino. Partió de los rasgos espirituales de los grupos fusionados para desde ahí ver la influencia en la posterior espiritualidad agustiniana cuyas fuentes complementarias son san Agustín y el movimiento mendicante.

El primer bloque se cerró con la intervención de Pablo Panedas, agustino recoleto. Dos modelos entreverados: ermitaños y mendicantes; dos modelos personales: san Agustín y san Nicolás de Tolentino fueron los paradigmas propuestos por el conferenciante para mostrar la configuración carismática de la orden agustiniana en su nacimiento y que siguen teniendo validez hasta nuestros días.
El segundo bloque temático dedicado a las familias agustinianas se abrió con la historia de la Orden de San Agustín. El agustino Miguel Ángel Orcasitas hizo la presentación de la Orden de San Agustín por medio de un DVD, elaborado con motivo de esta efeméride.

Ángel Martínez Cuesta, religioso de la Orden de Agustinos Recoletos, hizo lo propio con la Recolección Agustiniana dejando que la secuencia de los hechos históricos hablaran por sí mismos sin interpretarlos.

El sábado por la tarde también tuvieron su espacio las Agustinas Contemplativas, cuyo portavoz fue Teófilo Viñas, agustino, y las Agustinas Hermanas del Amparo.

La segunda jornada continuó con la misma dinámica siendo el turno de las Agustinas Misioneras, cuya historia y carisma los expuso la hermana Arminda de la Red, y de las Misioneras Agustinas Recoletas. En este caso fue la superiora general, Myriam del Carmen Neira, la encargada de la exposición de su congregación.

En todas las exposiciones sobre el origen, desarrollo y espiritualidad propia de cada familia, se descubrió cómo el Espíritu Santo ha ido tejiendo la historia y haciendo brotar la semilla agustiniana. Diversas formas de vivir en el mundo que brillan con una identidad común y particular.

La última ponencia versó sobre la historia y las actividades de la FAE, Federación de Agustinos de España. Su secretario, el agustino Ángel Cardaba, a partir de las actas de la FAE expuso a los participantes el desarrollo y avatares de esta institución que, según sus palabras, nació por necesidad.

Las palabras conclusivas fueron pronunciadas por Rafael Mediavilla prior provincial de la provincia de San Nicolás de Tolentino y recientemente elegido presidente de la FAE. Sus palabras partieron de las directrices señaladas para los jubileos lanzando desde ahí una mirada de gozo, afecto y esperanza al contemplar el fruto de la diversidad que compone el mosaico agustiniano que se fortalece y forja en la historia común.

La mejor conclusión no podía ser otra que la celebración Eucarística. La comunidad parroquial de Santa Rita, perteneciente a la provincia de San Nicolás de Tolentino, acogió en su celebración dominical a los participantes en el encuentro.

La celebración estuvo presidida por Robert Prevost, prior general de la Orden de San Agustín. Destacó en su homilía la forma particular como la familia agustiniana está llamada a dar testimonio de los valores del Reino, urgiendo el redescubrimiento del sentido de la pobreza evangélica y el compromiso y solidaridad con los pobres.

Sus palabras finales fueron de agradecimiento en especial por el gran testimonio de unidad que daban los diversos miembros que comparten la espiritualidad agustiniana y recordando que todo lo celebrado sólo tiene sentido desde la llamada que Dios hace y desde el mandamiento del amor.