espaol portugus english email
Monseñor Santiago Sánchez: “No vamos a permitir que nadie nos robe la esperanza”


Monseñor Santiago Sánchez: “No vamos a permitir que nadie nos robe la esperanza”
04-12-2017 Brasil
Ante el anuncio del papa Francisco de que en octubre de 2019 se celebrará un sínodo sobre la Pan-Amazonia, no han dejado de sentirse las reacciones de toda índole. La Dirección de esta página ha querido acercarse a la compleja realidad amazónica y ha mantenido una entrevista con monseñor Santiago Sánchez Sebastián, obispo de Lábrea, Amazonas, Brasil.

Ante las numerosas e interesadas reacciones provocadas por el anuncio papal de un sínodo con la Pan-Amazonia como tema único, la Iglesia en Brasil, en conjunto, ve la necesidad de dar una respuesta evangélica a la compleja situación socioeconómica, cultura y religiosa de la cuenca amazónica. Monseñor Santiago Sánchez Sebastián, de origen español, lleva unos doce años en Brasil y desde junio de 2016 es obispo de la Prelatura de Lábrea, situada en el corazón de la Amazonia brasileña.


Monseñor, ¿puede indicarnos cómo situar la Prelatura de Lábrea dentro de la organización eclesiástica brasileña?

Eclesiásticamente la Prelatura de Lábrea forma parte de la región Noroeste de Amazonas junto con la diócesis de Humaitá (también Amazonas); las diócesis Rio Branco y Cruzeiro do Sul, en el estado de Acre; y las tres del estado de Rondonia: Porto Velho, Ji-Paraná y Guajará-Mirim. También estos dos estados pertenecen a la cuenca amazónica brasileña.


Se habla de sínodo sobre la Pan-Amazonia. ¿Qué países comprende la Pan-Amazonia?

Además de los tres estados brasileños ya citados, otros seis forman parte de esta inmensa región: Roraima, Amapá, Pará, Maranhão, Tocantins y Mato Grosso. Pero la cuenca amazónica se extiende a otros países desde las fuentes del Amazonas y sus afluentes; es la llamada Amazonia Legal o Pan-Amazonia, formada por Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia, Venezuela, Goiana, Surinán, Goiana Francesa y Brasil con 7,8 millones de kilómetros cuadrados, donde viven 33 millones de habitantes, incluyendo 1,5 millones de indígenas de 385 etnias.


¿Por qué el papa Francisco ha anunciado un sínodo específico sobre la región panamazónica? ¿Hay una urgencia o problemas especiales que tratar de solucionar?

Siguiendo el magisterio del papa Francisco en la exhortación apostólica Evangelii Gaudium y en la encíclica Laudato si’, este anunciado sínodo es una consecuencia lógica. Hace tiempo se vienen realizando en Amazonia seminarios sobre “Laudato si’ y REPAM” en las distintas Prelaturas y Diócesis. Del 17 al 19 de noviembre se celebró el seminario general con representantes de todos los seminarios en Brasilia. Todo este trabajo llega a Roma en el que se presentan las urgencias y problemas especiales de esta región. El sínodo es, por tanto, la forma de dar respuesta a esta realidad.

La urgencia y problema especial es simplemente la aplicación de la nueva evangelización en esta parte del mundo. La mirada sobre Amazonas no es siempre de ayuda, sino de aprovechamiento, explotación, enriquecimiento… con el consiguiente perjuicio sobre las gentes, ecología, sociedad, religión… Y la realidad amazonense tiene que ser defendida y evangelizada. No podemos defraudar la confianza que este pueblo tiene en la Iglesia, tenemos que defender con gestos concretos una realidad vulnerable, atacada y codiciada que no es respetada. Tenemos que poner en práctica el verdadero Evangelio de Jesucristo.


¿Cuál es su parecer personal sobre la conveniencia de la celebración de tal sínodo?

En el tiempo que llevo en Lábrea estoy viviendo una realidad muy diferente de lo vivido hasta ahora. Vivir comprometido con el pueblo lleva a comprender cosas que desde los libros y teorías parecen muy claras y simples, pero que con el pie en el suelo no está tan claro, no es tan simple. Esta vivencia mía personal me hace ver que es muy conveniente este sínodo, que se conozca desde dentro esta realidad. Ya sé que se conoce, pero a veces no se quiere ver. Se generaliza sobre la Iglesia en América, sobre la Iglesia Latinoamericana…  y entra en ese paquete la Iglesia de la Amazonia. Pero Amazonas tiene sus peculiaridades y desafíos distintos que tienen que ser conocidos y procurar ser solucionados. Y todo eso sólo se comprende desde la vivencia y encarnación en esta realidad. Por eso creo muy conveniente este sínodo.


¿Cómo ha acogido el Colegio episcopal brasileño este anuncio? ¿Actualmente se siente comprometido el episcopado brasileño con la causa y conservación de la Amazonia?


El episcopado brasileño es inmenso y variado (más de 400 obispos) y hay de todo. En general la acogida ha sido de gran alegría. Es reconocer la realidad diferente de esta parte de la Iglesia Universal; es un signo de fraternidad. Antes de la REPAM, ya existía en la Conferencia Episcopal una Comisión para Amazonas, y han surgido varios documentos e iniciativas en este sentido (Iglesias hermanas, Cooperación misionera…). Con la creación de la REPAM (Red Eclesial Pan-Amazónica) hay alguna confusión entre la gente y, aunque la Iglesia está comprometida con ella, la Comisión episcopal sigue vigente e independiente con el cardenal Claudio Hummes como presidente. No faltan tampoco obispos que ven con cierto recelo todo esto, pero son los menos.


¿Ha habido reacciones por parte del Gobierno brasileño o de los Gobiernos regionales de la propia Amazonia ante el anuncio de este sínodo?

Las reacciones hasta ahora yo creo que han sido muy políticas. En el fondo el Gobierno va a lo suyo. Algunas medidas se han modificado por la presión de la Iglesia, pero eso no quiere decir que hayan cambiado de pensamiento. La mirada sobre Amazonas del actual Gobierno no es de misericordia ni evangélica, es sólo económica y de intereses financieros. Creo que detrás de las declaraciones hay una expectativa y un querer manifestar un rostro connivente, pero van a lo suyo. Es una realidad difícil de cambiar, la política actual infelizmente no tiene en cuenta la pobreza y necesidades básicas de la población; tiene mucho interés en mostrarse como un país emergente y oculta lo que afea esa cara que se quiere mostrar ante el mundo. En cuanto sea sólo el interés político el que mueve al Gobierno, no estarán de verdad con el sínodo y los caminos de la Iglesia Católica. Recalco lo de Iglesia Católica, porque también hay otros intereses en otras Iglesias que se llaman cristianas.


¿Qué se espera de este sínodo?

Lo que se espera es una respuesta real y efectiva de nuestra Iglesia universal a la Iglesia particular que camina en Amazonia. Aquí el esquema de trabajo tiene tres pasos: Ver, juzgar y actuar. Creo que el sínodo es el segundo paso, pues estamos viviendo el primero. Caminamos con esperanza hacia el tercero. Leía hace poco un libro sobre Helder Cámara y él habla de las “Minorías Abrahánicas”, para definir a los que “esperan contra toda esperanza”. Solo la fe y esperanza en Dios alentó a Abrahán. Solo la fe y esperanza de este pueblo en Dios y su Iglesia alienta la lucha y misión por y con este pueblo amazonense. Como desea el papa Francisco, no vamos a permitir que nadie nos robe la esperanza. Esperamos mucho de este sínodo.


 




¿Y tú que opinas?

menu portada noticias reportajes agenda documentos nosotros material gráfico misiones escribenos intranet Entra y verás
Agustinos Recoletos. Provincia de San Nicolás de Tolentino. Paseo de la Habana, 167. 28036 -Madrid, España. Teléfono: 913 453 460. CIF: R-2800087-E. Inscrita en el Registro de Entidades Religiosas del Ministerio de Justicia, número 1398-a-SE/B. Política de privacidad.
Búsqueda.