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José Luis Lacunza, primer cardenal agustino recoleto: “El cristiano debe transformar el mundo para hacerle cada vez más cercano a los planes de Dios”


José Luis Lacunza, primer cardenal agustino recoleto: “El cristiano debe transformar el mundo para hacerle cada vez más cercano a los planes de Dios”
08-01-2015 Otros Países
La emisora panameña Telemetro hizo una larga entrevista a José Luis Lacunza, primer cardenal panameño y primer cardenal agustino recoleto de la historia, una vez que el Papa hizo público este nombramiento el pasado domingo durante el rezo del Ángelus en el Vaticano.

ENTREVISTA EN TELEMETRO
Para ver el vídeo de la entrevista completa, pulsa aquí.

¿Cómo se siente en este momento?

Aún no me acostumbro a la nomenclatura de Cardenal. Todavía estoy como en el aire, en shock, cuando me he despertado esta mañana y sentía el recuerdo de todo lo vivido ayer casi me pellizcaba para saber si esto era real o un sueño. No tengo más que palabras de gratitud para el santo Padre Francisco por haberse fijado en mí, la verdad es que no sé lo que habrá visto.

Lo más que puedo decirle es que gracias y que con todas mis debilidades e imperfecciones pondré todo mi empeño y capacidades para servirle lo mejor posible, acompañarle y ayudarle en esa tarea que el Espíritu Santo puso sobre sus hombros de guiar la Iglesia.


¿Permanecerá en Chiriquí sirviéndole a la diócesis de esa región?

Eso espero, no sé cuáles serán las intenciones del Papa Francisco, pero no hay ninguna incompatibilidad entre ser Cardenal y seguir siendo obispo de la Diócesis de David.

Yo me siento muy a gusto entre los chiricanos y chiricanas, entre los Ngöbe-Buglés y espero poder seguir trabajando y complementando este doble ámbito de mi vida a partir de ahora, que es el servicio a la Iglesia particular de David y el servicio a la Iglesia Universal en el círculo del Papa para ayudarle en el gobierno de la Iglesia.


Usted se nacionalizó panameño y durante la dictadura incluso fue perseguido por los militares.

Sí, hace ya muchos años, desde 1982 o 1983, por esas fechas, me nacionalicé tras once años en el país. Durante la dictadura estaba en la ciudad de Panamá, durante la lucha civilista y la invasión era obispo auxiliar de Panamá y rector de la Universidad Santa María la Antigua, así que me tocó vivir muy directamente todos esos acontecimientos en esa función: era obispo auxiliar, secretario general de la Conferencia Episcopal y rector de la Universidad Católica, muchos frentes en los que tenía que ver con esa lucha del pueblo panameño para volver a la Democracia.

En ningún momento me sentí perseguido ni amenazado. Recuerdo que alguna vez, antes de crearse la diócesis de Penonomé, me tocaba viajar continuamente a confirmaciones y fiestas patronales por el interior. En uno de esos viajes alguien me preguntó si viajaba solo, y respondí que sí. “Es que le puede ocurrir cualquier cosa”. Y dije: “Pues mira, si voy solo y atentan contra mí, caeré yo solo; si voy con alguien, caeremos dos, así que para qué multiplicar los riesgos. Mejor voy solo tranquilamente y espero que el resto lo haga Dios”.

Con las precauciones normales pude vivir esa época dando todo lo mejor para apoyar las aspiraciones de libertad y democracia con el pueblo panameño.


¿Desde cuándo su relación con el Papa Francisco?

Nos conocimos en el CELAM (Conferencia Episcopal de América Latina y el Caribe), donde he participado durante muchos años en distintos consejos, departamentos, áreas de pastoral, desde el año 1987, un año después de mi ordenación episcopal, hasta el 2007, participando en algunas directivas.

Allí nos encontramos en varias reuniones y asambleas con el entonces arzobispo y después cardenal Bergoglio. En la Conferencia de Aparecida del año 2007 (Brasil) me tocó trabajar en todo el proceso y fue la última vez que estuve con él.


¿Su misión en el país cambia ahora con esta designación?

Yo creo que no, todavía no me han dado instrucciones de qué es lo que implica y conlleva el cargo. Sé lo que puede saber todo el mundo: estar en ese ámbito de los asesores directos del Papa para el gobierno de la Iglesia, participar y estar disponible para las comisiones, dicasterios o áreas pastorales por las que se gobierna la Iglesia y todo lo que el Papa me pueda pedir.

El resto sigue igual, como obispo de David y miembro de la Conferencia Episcopal, con el actual encargo que tengo de dirigir la Pastoral Social.


¿Habrá alguna ceremonia especial por la designación?

La institución del cardenalato, la entrega del birrete o capelo cardenalicio es la ceremonia oficial del 14 de febrero, a las 10 de la mañana, en la Basílica de San Pedro, en el Vaticano. Los días 12 y 13 será el consistorio con el Papa con todos los cardenales. Me imagino que tendré que estar en Roma hacia el día 8 o 9 de febrero, hasta porque tengo que ver la confección de las vestiduras para la institución.

Es factible que el 21 de febrero, durante la peregrinación a Atalaya, se aproveche para hacer una presentación formal ante la Iglesia panameña.


¿Un mensaje al país en este momento tan difícil por todos los escándalos y expectativas de justicia que vive?

Pensemos que Dios nos sigue mirando con benevolencia. He sido nombrado cardenal, pero creo que no es por mí, es la Iglesia panameña, eso lo tengo claro. Mi presencia en los consistorios, en las reuniones con el Papa, servirán para hacer presente allí a la Iglesia panameña, y también para traer aquí el espíritu, mente y actitud del Papa Francisco.

Es un regalo para la Iglesia panameña y para todo el país, porque Dios nos mira con benevolencia. Acabamos de celebrar los 500 años, y al cabo de este medio milenio tenemos por primera vez un Cardenal en la Iglesia Católica Apostólica y Romana. Es como decirnos que Dios está pendiente de nosotros y nos mira con mucha benevolencia.

Esto nos debe generar confianza y también mucha responsabilidad. Confianza porque sabemos que Dios no nos olvida, no se aparta de nosotros y camina con nosotros. Y ahora tenemos que asumir los retos de nuestra fe.

Ser cristianos, ser creyentes en Dios no es llenarse la boca, sino mucho más, transformar el mundo en que vivimos para que sea cada vez más como está en los planes de Dios.

Ser creyente es mirar la vida concreta desde la perspectiva de Dios para ser capaces de ir adecuando esa vida a sus proyectos. El mejor cristiano tiene que ser el mejor ciudadano. No entiendo que un cristiano diga “no me meto en política”, “no me embargo con esos problemas, son problemas de otros”. El cristiano tiene que sentir como propios los problemas de los demás porque está en el mundo para actuar en nombre de Dios y hacer que el plan de Dios se cumpla.

Por eso, a la vez que sentimos gratitud ante Dios, le pedimos que siga dándonos su gracia para que todos con nuestro mejor empeño salgamos adelante. Hemos salido de muchos atolladeros, los panameños nos hemos sentido muchas veces náufragos, pero náufragos que se ponen a salvo, y esta vez no va a ser diferente. Vamos a salir adelante porque ahí está el Señor con nosotros.


Primer agustino recoleto cardenal…

En toda la historia de los Agustinos Recoletos, desde 1588, no había habido ningún Cardenal y eso también es una responsabilidad, puesto que ahora todos me miran como punto de referencia y eso es duro para mí.

Por todos los panameños, por todos los agustinos recoletos, por todos los hombres y mujeres de buena voluntad, por todos haré todo lo que pueda para no defraudarles.





“TODO SE HA OBRADO POR LA OBEDIENCIA A MIS SUPERIORES”

El nombramiento de Cardenal del agustino recoleto hispano-panameño José Luis Lacunza le fue transmitido de una forma curiosa. Fue su hermana, desde Navarra, quien se lo dijo vía Whatsapp tras verlo publicado en los medios de comunicación a las 11 de la mañana en España, 6 en Panamá:

“Al ir a desayunar abrí el teléfono y recibí un mensaje por WhatsApp de mi hermana Marichu diciéndome algo así como: — oye no tienes nada que contarme, el Papa ha hecho nuevos nombramientos, ¿eso no te afecta a ti? Luego recibí un mensaje de felicitación del cardenal Leopoldo Brenes, arzobispo de Managua, y una llamada de un amigo desde Francia de nuevo felicitándome”.

Cuando llamó al Nuncio en Panamá para confirmarlo todo, Lacunza fue informado de que el Papa Francisco ha modificado el modo de comunicar a los nuevos Cardenales su nombramiento; no hay ningún tipo de anuncio previo, ni se solicita del nombrado su opinión.

“Te han nombrado cardenal, felicidades, así es la cosa chico, no hay aviso previo ni nada por el estilo, yo tampoco sabía nada", le contó el nuncio Andrés Carrascosa. Lacunza, como confirmó a los medios de comunicación, siente que “le debo todo a la obediencia”, aunque también está “asustado” ante esta nueva responsabilidad.


PERFIL

José Luis Lacunza Maestrojuán, obispo de David (Chiriquí, Panamá), nació en Pamplona (Navarra, España) el 24 de febrero de 1944, el segundo de seis hermanos. Estudió en el seminario menor San José de los Agustinos Recoletos en Artieda (Navarra), y profesó tras finalizar el noviciado en 1964. Fue ordenado sacerdote el 13 de julio de 1969 en su ciudad natal.

Dos años después fue enviado a Panamá, donde fue rector del Colegio San Agustín, rector de la Universidad Santa María la Antigua y presidente de la Federación de Escuelas Católicas.

Fue nombrado obispo titular de Partenia y auxiliar de Panamá el 30 de diciembre de 1985; el 29 de octubre de 1994 el papa Juan Pablo II le nombró obispo de Chitré y el 2 de julio de 1999 fue nombrado obispo de David.

Ha sido presidente de la Conferencia Episcopal de Panamá durante dos mandatos: entre 2000 y 2004 y entre 2007 y 2013. Actualmente es el presidente del Consejo de Pastoral Social de este órgano.

Lacunza informó de que su “ilusión a los 12 años era ser fraile agustino recoleto y trabajar en misión”, pero que nunca imaginó “ser obispo, ni cardenal” y que “las cosas se fueron dando por obediencia a los superiores”.

El pasado domingo 4 de enero, durante el rezo del Ángelus en la Plaza de San Pedro, el Papa indicó la identidad de los 15 nuevos cardenales, provenientes de 14 países distintos. En el caso de Lacunza, es el primero en la historia panameño y también el primer agustino recoleto que alcanza este cargo.

En todo su pontificado, el Papa Francisco ha creado 39 de los 228 cardenales que componen el colegio cardenalicio, ocho de ellos con más de 80 años de edad, y por tanto sin derecho a votar en un posible cónclave para elegir a un nuevo jefe de la Iglesia católica. Italia es el país que más cardenales suma con 51, seguido de Estados Unidos con 19.




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